¿Locución en cuarentena?

Agradezco a Danny Sánchez quien planteó en el grupo en Facebook ‘Locutores Colombianos’ una discusión en la que preguntó si “grabarían una voz de 30 segundos con edición por $90.000 COP (22 USD aprox.) para video en redes, debido a la situación actual”. En cuestión de minutos, la publicación generó múltiples interacciones de locutores, que han planteado diversas posiciones. Es claro que no hay unanimidad en el asunto de las tarifas, pero ¿entonces cuál es la mejor respuesta para esta inquietud?

Esta discusión es una constante, más hoy en día que –debido a los medios digitales- muchas personas ven en la locución una oportunidad de desarrollo profesional, gracias a la facilidad de acceso a recursos técnicos y, así mismo, de difundir el talento que cada quien considera que tiene.

Por supuesto también hay quienes lo hacen por hobbie. Y no está mal. Sin embargo, es importante tener en cuenta que, a pesar de que es un mercado abierto -donde hay todo tipo de clientes- lo primordial que deben entender quienes quieren comenzar es: este es un trabajo, y todos los que lo hacemos estamos en la obligación de darle valor.


Al ser un mercado tan grande, se podría decir de forma coloquial que hay trabajo para todos. De este modo, es conveniente preguntarse: ¿quién es mi competencia? Y la mejor respuesta a esta pregunta se la escuché a Adriana Serna, Presidenta de la Asociación Colombiana de Locutores, “tu competencia eres tú”. Pero entonces ¿con quién podría compararse una persona que recién inicia? Sencillamente, con nadie. Por supuesto que un buen inicio es ver referencias de profesionales del campo, que tengan suficiente experiencia, que puedan ser una fuente de motivación, consulta o aprendizaje.

Varios profesionales de la voz hemos tenido referentes en algún momento de nuestras vidas. Yo todavía los tengo, y creo que ese es el primer paso para encontrar un norte. En ningún momento me comparo, ni pretendo hacer el trabajo como lo hacen, pero sí he tomado nota de lo que han hecho para ser quienes son.

Vuelvo al centro del asunto que motivó este texto. Creo que mi respuesta a esa pregunta es que, con ese presupuesto, no debería haber quien grabe ese proyecto. La situación económica es compleja por estos días de cuarentena, eso es claro; sin embargo, ningún anunciante debe aprovechar la coyuntura para desconocer un trabajo profesional ofreciendo tarifas tan bajas. A pesar de todo esto, también sé que habrá quien acepte estas condiciones, y esto no lo hace malo. Seguramente considera que está bien pago para lo que puede ofrecer, aunque el día de mañana será reconocido como el locutor que trabaja barato.

Esta discusión no tendrá fin. Siempre habrá posiciones encontradas, y está perfecto. Éstas discrepancias enmarcan lo que realmente es el mercado de la locución: así como hay clientes con presupuestos justos, hay otros que no, y a la postre, locutores que saben el valor de su voz y otros que no. En el fondo, creo que el problema no es el cómo te vean mañana, lo importante es cuestionarte si al aceptar este trabajo, te acercarás al lugar que esperas ocupar como locutor.

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